martes, 25 de octubre de 2011

Emotivo

un poquito de dolor caería bien a veces... 
no de ese que se siente cuando se hiere la piel, 
sino del que se siente cuando desvanecen los sueños 
los sueños que alguna vez fueron tan palpables que a duras penas se podía notar la realidad 
la realidad que no se preferiría sobre nada en este mundo 
este mundo tan vacío y a la vez tan lleno 
lleno de nada, lleno de odio, lleno de dolor (sí, del que se siente cuando se hiere la piel) 
y la piel ya no siente cuando forma parte del vacío 
y el vacío sólo lo llena ese dolor, 
el dolor que causa compasión, felicidad (si, esa felicidad por la que se sufre), amor, fe... 
con ironía, un poquito de dolor resultaría como más sonrisas de las que se puede imaginar...